Significado, personalidad e historia
¿Alguna vez te has preguntado por qué nuestros zapatos llevan nombres de mujeres y cómo los elegimos? Cada que ves en nuestra página un par que te gusta, o que lees los nombres en las etiquetas de nuestras cajas que ya habitan tu guardarropa, debes saber que no es una elección arbitraria. A ti misma puedes decirte, una vez que te admiras frente al espejo o como una elección determinada, «hoy me pondré mis Judy» y, desde ese momento, dotas tu día de carácter. No se trata únicamente de unos zapatos rojos, sino de un par que lleva un nombre, el nombre que los identifica.
modelo Judy
El nombre provee de cualidades a quien lo porta. La primera cualidad es la existencia. Cuando nombramos algo o alguien, existe en nuestro universo. En nuestro caso, al nombrar cada uno de nuestros pares de zapatos, les damos no sólo una personalidad, sino también una historia. El nombre también perfuma de cierto aire, dota de significado. Muchas veces, su propio sonido nos remite al carácter de quien lo lleva.
modelo Penny
Pensemos, por ejemplo, en nombres que evocan dulzura; en todos aquellos clásicos femeninos que nos llenan de suavidad y dotan de vida nuestros mocasines más queridos… Judy, Katy, Penny; todos ellos son nombres cortos, dulces y atemporales. Su aire se siente familiar; es como la amiga con la que siempre contarás. Y, precisamente, así son esa serie de modelos: acompañan por jornadas largas, son versátiles y su carácter es discreto y firme.
modelo Katy
Otros modelos, en cambio, tienen un diseño fuerte, elegancia estructurada e impronta simbólica. Por lo tanto, merecen nombres grandes. Así nació nuestra sandalia Minerva; como la diosa de la sabiduría y la estrategia, es una zapatilla con estructura perfecta y carácter decidido. Y también, tiene cierto aire de estilo griego, por lo que, desde su creación, supimos que un nombre mitológico sería perfecto.
modelo Minerva
Calipso, Thalía y Helena también forman parte de los nombres que refieren a musas o personajes de gran belleza, así como las plataformas que comparten sus cualidades.
modelos Thalia, Calipso y Helena
Y más allá de la mitología, afortunadamente, existe la realidad. A lo largo de la historia, han existido mujeres cuyo nombre ha trascendido el paso del tiempo y sus aportaciones han sido un sinónimo de lucha, una diferencia fundamental en sus épocas y una huella profunda.

En honor a la escritora de la obra Cumbres Borrascosas, hemos nombrado nuestra plataforma Brontë. La fuerza de las palabras deja huella en cualquier persona, sobre todo tratándose de la literatura. Es un zapato que evoca lo clásico, lo romántico y lo fuerte a la vez; que, como los escritos, narra una historia única a cada paso.
modelo Brontë
Existen también nombres tan únicos que a veces sólo le van bien a cierto tipo de mujeres. Es como si una mujer icónica, de hace tiempo, que aún habita nuestros recuerdos, le hubiera impreso un significado especial. Lola es uno de ellos. Este modelo es una flat con una personalidad avasallante: un poco rebelde, un poco encantadora. Al verlo, no podríamos darle otro nombre. Greta, aunque también único, tiene un sello distinto: es carácter puro. Su presencia rotunda se acentúa gracias a su herraje con baño de oro de 14k.

Aunque ambos están coronados con herrajes de oro de 14k, Greta y Lola son zapatos de personalidades muy distintas
Otros nombres poderosos, tienen que ver con la historia de su portadora, no tanto con su significado o su sonido. Muchas veces, somos nosotros los que damos vida a los nombres, en vez de ellos a nosotros. Regina, por ejemplo, es un nombre majestuoso por su significado, pero para nosotros es todavía más poderoso: es el nombre de nuestra fundadora. Es por ello que lo tiene nuestra zapatilla icónica: básica y elegante, es el zapato que toda mujer debe tener. Es, en pocas palabras, la esencia de nuestra marca.
modelo Regina Pump
El mayor balance que podemos dar a nuestro nombre es que no sólo goce de un sonido único, sino también de una personalidad auténtica. Esos nombres, para nuestros zapatos, son un homenaje. Rosangel, por ejemplo, lleva el nombre de una de nuestras clientas. Ella hizo lo que tal vez muchas han deseado: nos pidió directamente que uno de nuestros zapatos llevara su nombre. En homenaje a su fortaleza e ímpetu, hoy, una de nuestras zapatillas la evoca especialmente.
modelo Rosangel
Un caso muy especial es el de los zapatos que hacen un juego de hermanas, pero con distinta energía. Lo representamos en nuestras Alexa y Aleksandra. Ambas son plataformas que elevan más que el cuerpo: elevan el estilo. Alexa es la versión más alta, pensada para momentos de impacto. Aleksandra, con el mismo espíritu, tiene una altura más moderada.

La diferencia de altura de tacón entre Alexa y Aleksandra es notable, pero ambas comparten máxima elegancia y estilo
Y hay también, nombres que por sí solos irradian juegos y alegría. Pixie y Trixie son de esos: divertidos, inesperados, únicos. Por lo tanto, los modelos que fueron nombrados así, son chispeantes, diferentes, y elevan hasta el look más neutro. Son perfectos para quienes se atreven a ser distintas.

Seguramente, muchas de ustedes han encontrado su nombre, o el de alguna mujer querida, en alguno de nuestros zapatos. Hay otras más que tal vez hayan imaginado su propio par, el que llevaría su nombre. Algunas quizá, por su propia historia, llamarían algunos de nuestros zapatos con un nombre distinto al que nosotros hemos elegido. Sea cual sea el caso, detrás de cada nombre, hay una historia. En Regina Romero, nombrar un zapato es un acto tan íntimo y cuidado como su diseño. Como todo lo que hacemos, nace de observar a las mujeres que caminan con ellos, fusionando formas, carácter y espíritu.

Luz Ma.
Encuentro tan inspiradora la historia y nombres de cada pieza que, para mí son una obra de arte digna de ser portada orgullosamente, como un homenaje a sus creadores.
07/13/25
Laura
En mi vida hubiese imaginado que los zapatos tuvieran nombre propio
Gracias por compartir 😉
07/13/25