Con cada cambio de año, se asoman no sólo posibilidades, sino también objetivos y promesas que hacemos a los otros y a nosotros mismos. La entrada del año nuevo es en sí misma una promesa: nuevos días, nuevas horas, cosas que no han pasado y el cierre y la búsqueda de muchos sueños.

Pero existen también las promesas que prevalecen más allá de doce meses. Siendo realistas, no reformamos nuestra vida cada enero. El punto más álgido del invierno es más bien una entrada a reflexionar qué hemos hecho, qué queremos hacer y qué deseamos conservar.

Y entre lo que deseamos conservar, está todo aquello que perdura. Las relaciones que atesoramos, todo lo que hemos aprendido —y vaya que aquí no podemos mirar un sólo año—, los momentos ordinarios que, con el perfume del tiempo, se han vuelto irrepetibles y todo aquello que nos conecta con nosotros mismos.

Sabemos bien que, cada inicio de día, es un paso nuevo, pero es también parte de un camino que no deja de trazarse. Cuando eliges dar nuevos pasos con uno de nuestros pares de zapatos, estamos contigo, reforzando quién eres y qué quieres. La moda es un lenguaje que habla a través de quien la viste para decirnos mucho del mundo exterior, pero todavía más del universo personal de quien la elige. Continuar a tu lado, a lo largo de todo este tiempo, es nuestra promesa de este año, y también una promesa perdurable.

Con cada una de ustedes hemos creado un vínculo muy especial. Nos han elegido gracias a esta promesa de calidad, comodidad y elegancia. Irónicamente, este compromiso no es nuevo. Cada año se mantiene, y a la llegada de un nuevo ciclo, reflexionamos qué hemos hecho para conservarla y, sobre todo, para mejorarla. Esta es la clase de ofrenda que rebasa la medición del tiempo y que perdurará por muchísimos años más.

Quizá con cada cierre de año podamos añadir un nuevo capítulo a nuestra propia historia, y con la apertura del nuevo, vienen páginas en blanco. Queremos estar en estos espacios, acompañándote a dar cada paso con elegancia, con una firmeza que impulsa y te acerca a la mejor versión de ti misma. Caminar con temple hacia donde quieres, sabiendo que estás segura y te sostiene un calzado pleno de historia, tradición y herencia, es un orgullo para nosotros; un calzado que refleja la elegancia y el trabajo de maestros zapateros, de manos mexicanas y hecho con los mejores materiales.

En lo que a nosotros respecta, en Regina Romero, queremos desearte algo más profundo que sólo un «Feliz Año Nuevo». Hemos estado contigo y nuestra promesa, es siempre estarlo. Es difícil combinar lo nuevo con lo perdurable, pero esa es nuestra labor para siempre acompañarte y que cada día, estés orgullosa por elegirnos. Celebramos siempre, dándote lo mejor de nosotros.
¡Felicidades!

Martha
Me gusta el calzado porque son elegantes y muy comodos además hay calzado para cada ocasión.
01/06/26